A 23 años del incidente de Julio Cruz en el Hernando Siles
La historia de una de las mayores vergüenzas del fútbol argentino en Eliminatorias

A 23 años del incidente de Julio Cruz en el Hernando Siles

Internacional

Tal parece que el mes de abril no es apropiado para que Argentina venga a jugar a Bolivia una Eliminatoria.

El pasado 1 de abril recordamos el 6-1 a la ‘albiceleste’ (2009), pero el segundo día del mes trae también un recuerdo tan histórico como bochornoso.

LA PREVIA CALIENTE

Corría la Eliminatoria Mundialista de Francia 98 y Argentina, llegaba a Bolivia al mando de Daniel Alberto Passarella, el 2 de abril de 1997.

En su país, Passarella había declarado antes de partir que ‘era imposible jugar en la altura’, tratando de fabricar excusas para lo que se venía. Como parte de la constelación albiceleste llegaban en su mejor momento Ariel Ortega, el joven Juan Pablo Sorín, la ‘brujita’ Verón y Nestor ‘Pipo’ Gorosito.

La llegada de los equipos mostraba ya un semblante concentrado en la visita, no dando declaraciones a su llegada ni en su ingresando al estadio. Algunos de los periodistas platenses llegaron con el afán de convertir el partido en una ‘farándula’, algo que al final les pasaría una fuerte factura.

PARTIDO PICADO

Como cada partido ante los grandes seleccionados del continente, el choque de Bolivia y Argentina en 1997 traería trabajo duro y polémico para el árbitro central.

La apertura del marcador, un cabezaso de Marco Sandy sobre el segundo palo, provocaría accidentalmente la fractura de tabique de Hernán Díaz. El nerviosismo, el gol de ventaja y la ausencia momentánea de su lateral derecho, provocaba en Argentina muchos errores que Bolivia aprovechaba en velocidad.

Luego de cambiarse la camiseta, que estaba manchada de sangre, Díaz conseguiría el penal que Gorosito canjearía por el empate que cerraba la primera mitad. Durante el entretiempo, el dirigente de Blooming Erwin Peredo agredió en la pista a un colaborador de Passarella, aumentando la tensión.

El reinicio de la segunda mitad tendría nuevamente a Bolivia tomando el mando con Ramiro Castillo en una iluminada presentación. Passarella continuaba en su reclamo y su cuerpo técnico invadía constantemente la pista de tartán.

Cuando los reclamos entre jugadores visitante aumentaban, llegaría una jugada boliviana de conjunto que terminaría en gol pese a una atajada triple de ‘Nacho’ Gonzales. Irónicamente, el argentino nacionalizado boliviano Fernando Ochoaizpur (hijo de una gloria de San Lorenzo) aumentaría las cifras y la desconcentración visitante.

DE LA FRUSTRACIÓN A LOS PUÑOS

Sobre el final del partido, Gustavo Zapata veía la segunda amarilla y salía expulsado; pero no quería irse solo, tenía que igualar las cargas. En un gesto de agresión, quiso provocar a Demetrio Angola con un golpe corto al mentón, pero el yungueño no cayó en la trampa.

Aprovechando el tumulto que se había formado, el portero Ignacio Gonzales cabeceó por detrás a Angola, el partido ya era incontenible.

El incidente más serio del partido llegaría con el mediocampista Julio Cruz y una provocación al banco boliviano al buscar una pelota. Acción continua, José Trujillo (chófer del bus boliviano) le propinaría un izquierdazo al jugador en la parte derecha del rostro, dando inicio a la hecatombe.

La prensa deportiva argentina mostraba el momento en el que Julio Cruz salía semi inconsciente hacia los vestidores, cargado en brazos por sus compañeros. Aquellos que llegaron buscando farándula y polémica habían conseguido su objetivo, y no tardaron en hacer circular por el mundo las imágenes de Cruz ensangrentado.

BOCHORNO ARGENTINO

Solamente horas después del partido, la revista El Gráfico publicaba una edición extra del partido con el incidente central en la portada. Una foto de Cruz ensangrentado en el vestuario decoraba la portada, pero, mostraba un detalle que convertiría la victimización argentina, en vergüenza mundial.

El profuso corte que presentaba Cruz en el rostro estaba ubicado en el pómulo izquierdo, pero el golpe lo había recibido en el lado derecho. ¿Cómo era posible semejante lesión? Inmediatamente los rumores sobre un intento de fraude recayeron sobre Passarella y su cuerpo técnico y por tanto, sobre la cúpula del fútbol argentino.

Con las horas, los rumores sobre un complot para vetar a La Paz y pedir los puntos del partido fueron aumentando. Incluso figuras argentinas como Carlos Salvador Bilardo, denunciaron el hecho de que se trató de engañar al mundo buscando perjudicar a Bolivia.

Finalmente, la prensa argentina redirigió las noticias hacia la suspensión de Ignacio Gonzales por la agresión a Angola, buscando soslayar el bochorno. La sanción le terminaría costando al portero su convocatoria a Francia 98, cita a la que Argentina asistiría como representativo líder de la eliminatoria CONMEBOL.