Argentina vivió graves disturbios en la madrugada de este miércoles (21) en los alrededores del Obelisco, en pleno centro de Buenos Aires, tras los multitudinarios festejos para recibir a la selección albiceleste de fútbol, vencedora en el Mundial de Qatar 2022.
Los incidentes se registraron cuando la Policía intentó dispersar a hinchas, muchos de ellos alcoholizados, que aún permanecían al pie del Obelisco impidiendo que un grupo de bomberos pudiera acceder al emblemático monumento para intentar bajar a una persona que había subido hasta la cima del hito, con riesgo de caerse desde los 67 metros de altura.
Los hinchas reaccionaron arrojando piedras y botellas a los agentes policiales, quienes, a su vez, intentaron dispersarlos con disparos de municiones de estruendo y balas de goma.
Según medios locales, hay una veintena de detenidos y varias decenas de heridos. Además, algunos medios han informado de que al menos dos personas han fallecido durante las celebraciones. Uno de ellos falleció cuando trepaba por el mástil de una bandera de gran altura, que cedió y cayó al suelo. El otro fallecido es un motociclista.
Cerca de cuatro millones de personas se concentraron el martes (20) en la Avenida 9 de Julio, cuyo epicentro es el Obelisco, y sus alrededores para celebrar la llegada del equipo capitaneado por Leo Messi, que conquistó en Qatar 2022 el tercer título mundialista para Argentina.
Antes de registrarse estos incidentes, las autoridades argentinas destacaron la «armonía» con la que se había llevado adelante la masiva e histórica demostración popular en Buenos Aires y su periferia.
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El presidente, Alberto Fernández, dispuso un feriado nacional para permitir el festejo con la selección, que ya se vio empañado por el robo de neumáticos a los automóviles estacionados a lo largo del camino entre el aeropuerto y el centro de la AFA durante la madrugada.
(Vía agencias)