Con acto mesurado y estadio vacío, Tokio abre los Juegos
Japón honró a los profesionales de salud y se cumplió un minuto de silencio por las víctimas del coronavirus

Con acto mesurado y estadio vacío, Tokio abre los Juegos

Juegos Olímpicos

Los Juegos Olímpicos de Tokio quedaron formalmente inaugurados el viernes (23) con una acortada, pero creativa y emotiva ceremonia a puertas cerradas ante un número limitado de invitados selectos que rindió homenaje a las víctimas de Covid-19 en todo el mundo.

«Declaro abiertos los Juegos Olímpicos de Tokio«, fue la frase habitual con la que el emperador japonés Naruhito decretó la apertura oficial de la cita tras el discurso inaugural de Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI).

«Bienvenidos a Tokio. Hoy es un momento distinto al que habíamos imaginado, pero aquí estamos», celebró el dirigente alemán en referencia a la postergación de una ceremonia que debió esperar un año como consecuencia de la pandemia.

«Los atletas hoy conviven una vez más bajo un mismo techo y ese es el poder de la unión, de la paz y de la resilencia del deporte», agregó Bach.

Seiko Hasimoto, presidenta del Comité Organizador, pronunció un breve discurso de bienvenida: «Quiero expresar mi agradecimiento a los atletas, organizadores y voluntarios por el descomunal esfuerzo y el inmenso trabajo realizado para traer los Juegos de regreso a Tokio«, completó.

«Gracias a los héroes que ayudaron a contener la pandemia, a todos los que enfrentaron este enorme desafío y a los atletas por no haber renunciado nunca a su sueño olímpico», acotó Hasimoto.

El mundo acompañó un espectáculo en el que sobresalió el ingenio con la ayuda de la tecnología al realizar un repaso de los pictogramas que identificaron desde aquellos Juegos de Tokio de 1964 hasta los de hoy, con una asombrosa muestra de creatividad que mezcló imágenes digitales con actores en vivo.

La bienvenida continuó con imágenes de los sitios más emblemáticos del país iluminándose uno tras otro en la misma coreografía, que incluyó también una perfomance de teatro kabuki acompañada por la música de jazz interpretada en piano previo al ingreso de la antorcha olímpica.

Antorcha cuyo periplo se vio acotado por efecto de la pandemia y fue repasado en imágenes en pantallas gigantes desde su arribo a Japón el 9 de julio.

Y fue la tenista japonesa, de padre haitiano, Naomi Osaka, ex número uno del mundo, la encargada de encender finalmente el pebetero que arderá durante toda la cita olímpica, develando un misterio que se mantuvo hasta el último momento.

Un momento mágico coronado con un espectáculo de fuegos artificiales que puso el broche de oro en una acotada, pero emotiva ceremonia.