De la tensión en Guayaquil al loco festejo en La Paz
Milton Melgar, capitán de La Verde en el partido ante Ecuador, recordó una jornada inolvidable

De la tensión en Guayaquil al loco festejo en La Paz

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Abraham Afcha I Twitter: @abrahamafchasábado, 19 de septiembre de 2020

El fútbol boliviano cumple 27 años del momento en el que selló un momento histórico, como lo fue su clasificación al mundial de Estados Unidos 1994.

Esa tarde del 19 de septiembre de 1993, La Verde conquistó el máximo objetivo tras un recorrido clasificatorio maravilloso, en donde logró importantes victorias frente a Venezuela, Uruguay, Brasil y Ecuador; justamente, fue en Guayaquil cuando el equipo de Azkargorta logró el punto que faltaba.

En el once de la selección nacional, el capitán fue Milton Melgar, quien confiesa que antes de saltar a la cancha del Isidro Romero estaba realmente ansioso de jugar el partido y clasificar al mundial. De esa jornada, el mediocampista recuerda la tensión que se vivía en el vestuario de la selección, minutos antes de salir a jugar.

«No era solo yo, todos estábamos metidos y concentrados. Uno mejor que otro estábamos concentrados en ese partido, porque además teníamos la ventaja de que con un empate estábamos adentro en el mundial, sin importar lo que ocurría entre Bolivia y Uruguay», recuerda Melgar ante las cámaras de Deporte Total.

Cada uno tenía una forma distinta de vivir la previa del partido, en el caso de Melgar, quería transmitir una alegría al país y sentir ese sentimiento que vivió años antes en Argentina.

«Yo quería lograr el resultado porque cuando viví en Argentina, ellos salieron campeones del 86 y vi los festejos, vi como la gente era tan feliz, y yo me puse a pensar que queríamos lograr eso». Y lo lograron, Melgar y compañía hicieron que Bolivia festejara con locura después de ese 1 a 1 en Guayaquil

Un lio en medio de la felicidad

De esa tensión que vivieron los protagonistas de La Verde horas antes del compromiso, se dio paso a una celebración que duro muchísimas horas, comenzando en el vestuario del escenario ecuatoriano y terminando en la Plaza San Pedro de La Paz.

El viaje fue maravilloso, con fiesta y sonrisas que no se apagaron nunca, pero lo que no esperaban los jugadores era la locura con la que tuvieron que lidiar desde el aterrizaje al Aeropuerto Internacional de El Alto.

«Es un recuerdo maravilloso. La bajada del avión a El Alto fue impresionante porque queríamos irnos primero al hotel y luego festejar desde el balcón con la gente, pero no pudo ser así, porque apenas bajamos nos encontramos en medio de la gente, ni encontrábamos el micro», rememora desde risas el capitán de esa tarde, Milton Melgar.

Eso si, entre festejos, abrazos y alegrías, hubo un momento de stress para los jugadores de La Verde. Eso hizo que algunos reaccionaran con una personalidad peculiar, como lo relata Melgar.

«Estábamos muy contentos, pero fue todo un lio porque la gente nos traía de un lado para el otro. Ese dia el que mas renegaba era Erwin Sánchez, por ese carácter que siempre tenia», cuenta Milton entre risas.

Como la fiesta era impresionante, el grupo se separó y cada jugador reaccionó como pudo, agarrando cualquier movilidad, algunos lograron llegar al micro, a otros no les quedó más remedio que bajar en vehículos particulares.

«Cada quien bajo al hotel como pudo y ya en la medianoche empezamos a festejar todos juntos para celebrar con la gente que estaba en la Plaza San Pedro. Son recuerdos maravillosos», recuerda 27 años después el capitán de La Verde. Una jornada inolvidable.