Fallece la leyenda del boxeo, José «Mantequilla» Nápoles
El boxeo mundial esta de luto

Fallece la leyenda del boxeo, José «Mantequilla» Nápoles

Polideportivo
Manuel Urquieta | Twitter: @KikaiScouting
Manuel Urquieta | Twitter: @KikaiScoutingsábado, 17 de agosto de 2019

Duelo en el boxeo mundial. La leyenda de los encordados, José “Mantequilla” Nápoles, falleció ayer en Ciudad de México a los 79 años, aquejado por diversas enfermedades.

Nacido en Cuba, pero nacionalizado mexicano, la historia del púgil comenzó en 1961 luego de que escapara de la Revolución Cubana de Fidel Castro. Su primera coronación llegaría en 1969 tras superar al americano Curtis Cokes, dando inicio a su ciclo más glorioso con el Consejo Mundial de Boxeo.

La carrera de Nápoles marcó números record para el deporte de los puños dentro la categoría welter. En 84 peleas tuvo 77 victorias (54 por nocaut) y solo 7 derrotas, superando incluso al icónico Muhammad Ali.

Tras colgar los guantes, su particular figura lo convertiría en una figura reconocida dentro la cultura pop mexicana, permitiéndole protagonizar películas y fotonovelas junto a luchadores como El Santo.

Pese a la década de prodominio y a la vistosidad de sus peleas, Nápoles murió sumido en la pobreza tras invertir de mala manera su fortuna, llegando a solicitar la colaboración de las instituciones boxísticas.

ENRIQUE PEÑARANDA, EL CAMPEÓN MUNDIAL BOLIVIANO SIN CORONA

Foto cortesía: Manuel Alejandro Urquieta

La extraordinaria carrera de “Mantequilla” Nápoles posee un particular capítulo donde cruza caminos con un digno representante del boxeo boliviano.

Tras destacar en una gira por Chile con la Selección Boliviana de Boxeo, el orureño Enrique Peñaranda sería fichado por legendario manager Enrique “Cuyo” Hernández. Meses después emprendería vuelo rumbo a México para ser uno de los nuevos pugilistas del “establo Tormentoso”, como se conocía al gimnasio de Hérnandez.

Por su estilo y potencia, Peñaranda no tardaría en llamar la atención de los entrenadores que comenzarían a pulir su técnica, y sería apodado “el Chino”. Solo 3 meses después de su arribo a México, Peñaranda vencería por nocaut a Delfino “fino” Gonzales, quien meses antes era el contendiente nro 1 al título Welter.

Esta victoria lo convertiría en uno de los púgiles estelares de Hernández durante las giras por el interior, e iría ganando notoriedad en combates previos. Sin embargo, en 1973 tendría una de sus mayores cartas de presentación ´como sparring del mismísimo campeón mundial AMB, José “Mantequilla” Nápoles.

Según relata el propio Enrique Peñaranda:

“Enfrenté muchas ocasiones a Nápoles en entrenamiento porque Hernández decía que yo era muy difícil de derribar y le exigía el máximo esfuerzo. En una ocasión, mientras él poseía el título, logré vencerlo a la vista de todos y los diarios sacaron como titular “El boliviano Peñaranda hace quedar mal al campeón mundial”. Después de eso, continué entrenando con él y me programaron en muchas peleas co-estelares. Pero nunca me dieron una oportunidad titular porque en México priorizan mucho a sus deportistas”.