García tira la toalla y San José vuelve a quedar a la deriva
Asumió como presidente del Santo el domingo y cuatro días después presentó su renuncia

García tira la toalla y San José vuelve a quedar a la deriva

San José
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Abraham Afcha I Twitter: @abrahamafchajueves, 21 de noviembre de 2019

Cuando parecía que San José podía tener un hilo de esperanza para corregir su situación, tras el arribo del nuevo presidente Carlos García, esta se disipó de forma abrupta.

García, escogido como mandatario de San José en la  Asamblea de Socios que se realizó el pasado domingo, pasará a la historia del fútbol boliviano por haber estado al frente de la institución orureña por solo cuatro días, pues el dirigente decidió dar un paso al costado por no tener las condiciones para asumir la crísis económica en la que se encuentra sumergido San José, un club que debe cuatro meses de salario a sus jugadores.

Los primeros dos días de la gestión de García transmitían una sensación positiva al entorno de la institución santa. Incluso el día martes los jugadores levantaron el paro indefinido y volvieron a entrenar, luego de llegar a un acuerdo con el dirigente de cobrar el miércoles el mes de julio y así aliviar parte de la deuda, para luego ir cancelando el resto.

Sin embargo, en 24 horas todo cambió. La promesa del pago no se cumplió y los jugadores quedaron a la espera de una solución; García habría pedido una semana más para cumplir la promesa, pero ya el daño estaba hecho. La propuesta no fue aceptada por los jugadores y García presentó su renuncia ante la falta de condiciones para afrontar la difícil situación económica que atraviesa el club.

«Efectuada una revisión de la situación, cabe señalar que al personal Administrativo se le adeuda ocho meses de salarios y Beneficios Sociales» señaló García en su carta de renuncia. Además de esto, el dirigente aseguró que es preocupante todo el dinero que se debe y la sorprendente cantidad de procesos por las que atraviesa la institución orureña.

Nuevamente, San José queda la deriva, en una situación incómoda y sin nadie que se pueda hacer cargo de las deudas que han azotado al equipo orureño en este 2019.

Por ahora, el club estará a cargo de los socios y los jugadores quedaron a la espera de respuestas que puedan tranquilizar un panorama que vuelve a quedar en plena incertidumbre.