La renovada selección haitiana y su mejor momento en casi 50 años
Semifinalistas en Copa Oro y con el 90% de su plantel en el viejo continente

La renovada selección haitiana y su mejor momento en casi 50 años

Amistoso FIFA
Manuel Urquieta | Twitter: @KikaiScouting
Manuel Urquieta | Twitter: @KikaiScoutinglunes, 14 de octubre de 2019

Si usted cree que este martes la selección haitiana será un rival sencillo o accesible para Bolivia, comete un error. Sin lugar a dudas será un examen muy interesante para Cesar Farías y su nueva idea de juego, sin mencionar a los jugadores de esta “nueva Bolivia”.

Pasaron casi 20 años desde que Bolivia y Haití se enfrentaron por primera vez y las realidades de ambos equipos cambiaron en direcciones distintas.

El 5 de marzo del 2000, el estadio Hernando Siles era escenario del primer enfrentamiento entre ambos combinados nacionales, con victoria local por 9-2. En ese encuentro, Roger Suarez y Joaquín Botero fueron los máximos anotadores con cuatro y tres goles, respectivamente. Carlos Aragonés debutaba en la dirección técnica como sucesor de Héctor “Bambino” Veira, polémico entrenador argentino que dejaba el banquillo con más pena que gloria.

Posteriormente, el 7 de febrero de 2013 ambas selecciones volverían a rivalizar, pero esta vez en Santa Cruz. Aquel partido fue mucho más disputado debido a la evolución del fútbol caribeño, quedando a favor de Bolivia por un estrecho 2 a 1.

Mañana en el Ramón “Tahuichi” Aguilera se realizará el tercer choque futbolístico entre ambos países con últimos antecedentes muy diferentes.

La selección haitiana viene de protagonizar su mejor Copa Oro de la historia, cayendo en semifinales ante México (1-0) y quedando en 3er lugar de la competición. Al mando del entrenador francés Marc Collat, el fútbol haitiano inició hace tres años un proceso de restructuración con la selección sub-20. Los frutos de ese trabajo comienzan a verse hoy, con el 90% del plantel en ligas de primera y segunda división en Europa y Asia. Sin dudas, su mejor momento desde la clasificación al Mundial de Alemania Occidental 1974.

La selección boliviana por su parte viene de una Copa América para el olvido y con Cesar Farías reasumiendo la dirección técnica. Hasta el momento, el combinado nacional lleva 8 derrotas consecutivas y no sabe de victorias hace exactamente un año, cuando derrotó a Myanmar por 0-3.

ESTILO DE JUEGO Y HOMBRES DESTACADOS

Con casi todo su elemento en ligas del viejo continente y con un entrenador francés, no es de extrañar el toque europeo en el juego haitiano. Espacios amplios entre jugadores, pases rápidos y precisos, orden táctico, buenas cualidades técnicas y mucha velocidad pese al peso físico son algunas de sus características.

El sector defensivo tiene a Jems Geffrard como “Mariscal”, siempre ordenando y coordinando cada arremetida del rival. En el medio sector, la contención y recuperación pasa por los pies de Steeven Sabat, un jugador privilegiado por su liderazgo, velocidad y aporte ofensivo.

La creación en la zona de definición no está definida a un solo hombre. Herve Bazile, Jonel Desiré y Duckens Nazòn suelen alternar esta figura, sin embargo, este último es habitualmente el más buscado al preparar una jugada. Respecto a la definición, el sistema de juego de Marc Collat permite que todos sus jugadores participen en algún momento del ataque, haciendo mucho más dificil la toma de marcas individuales.

Con jugadores superando los 1,80 mts, el juego aéreo es una de las virtudes de este plantel. Así también el juego en velocidad pese al biotipo privilegiado de sus delanteros. Esto puede considerarse un gran problema para los defensores nacionales si considerando a los centros al área chica como la peor falencia boliviana.

Pero pese al rico juego europeo en su sangre, Haití mantiene algunos defectos del fútbol caribeño, como la brusquedad en las marcas. El juego fuerte les ha costado con anterioridad varios penales en contra que definieron partidos importantes.

Otro error en su programación es la toma de decisiones bajo sistemas de presión. Cuando se obliga a Haití a pensar rápido y no se le dan espacios para correr, suelen perder el balón.