Pedro Gutiérrez, jugador de la Verde, en el partido de ida frente a Ecuador.
La madre de Joshua Reaves también se pronunció con relación al trato inadecuado recibido por parte de los dirigentes del básquet boliviano

La selección de básquet reafirma el mal trato de la dirigencia, pero llega a un acuerdo

Básquetbol

Tras las declaraciones de Juan Luís Coronado, presidente de la Federación Boliviana de Básquetbol (FBB), respecto al tema de los malos tratos, los jugadores de la Verde de básquet le respondieron en una conferencia de prensa en la que participó la mamá de Joshua Reaves.

Las palabras de Juan Luís Coronado

En la jornada del domingo, Coronado mencionó lo siguiente:

Se comprometió a pagar el pasaje de Joshua Reaves para que viaje a Ecuador. Él aceptó. Sin embargo, la mamá del jugador, Liset Bravo, le comunicó –cuando el equipo estaba en Potosí y se cambiaron las fechas de los duelos ante Ecuador del 5 y 13 de junio al 12 y 16 del mismo mes– que su hijo no iba a poder viajar a dicho país para el partido de vuelta porque tenía una prueba en un equipo de Estados Unidos.

– No hubo malos tratos respecto al alojamiento y la comida de parte de la dirigencia. Es más, la planificación prevista fue aprobada por el mismo cuerpo técnico.

Ni los jugadores ni el técnico le hicieron llegar sus molestias antes de que las hagan conocer públicamente el jueves de la anterior semana.

El presidente de la FBB, Juan Luís Coronado.

La réplica de Giovanni Vargas y los jugadores

En la conferencia de prensa virtual llevada a cabo en la mañana del lunes, Martín Ochoa, jugador de la selección de básquet, desmintió lo dicho por Coronado sobre la expresión de las molestias antes del jueves y señaló que las quejas y necesidades que el equipo tenía sí las hicieron llegar a una persona designada por la federación.

Giovanni Vargas y su equipo en la conferencia de prensa del día lunes.

Sobre los malos tratos, René Calvo fue contundente y recordó algunos detalles de la estadía del equipo en el albergue del coliseo de Guadalquivir, lugar en el que el conjunto de Vargas concentró y convivió durante más de dos semanas hasta un día antes del partido cuando se trasladaron al hotel La Vendimia de Tarija. También reveló que la mamá de Reaves intervino en la implementación de algunas comodidades:

«No hemos tenido la comida adecuada. Los colchones no se encontraban en buen estado. La mamá de Josh nos ha dado muchas cosas, comodidades. Nos hado dado muchas cosas que nosotros requeríamos, pero después los cuartos eran sumamente fríos. No teníamos TV. En un cuarto estaban metidos 3 jugadores. Tampoco teníamos medicamentos para usarlos inmediatamente. Cada uno dio de su propio bolsillo para eso. Nadie (de la federación) se ha acercado al albergue para preguntarnos cómo estábamos o cómo nos sentíamos», aseveró Calvo.

Ochoa acotó lo dicho por Calvo al rememorar un hecho ocurrido en Potosí cuando la selección se iba a enfrentar al resto de Bolivia en un amistoso. «Al momento de ir a Potosí a jugar el amistoso los protocolos eran básicos, por no decir ninguno, pero aun así decidimos jugar porque la gente ya había pagado su entrada. No se tuvo cuidado con las medidas de bioseguridad», sentenció Ochoa.

El partido de Bolivia vs. El resto de Bolivia jugado en Potosí.

Amenazas y un testimonio de la madre de Reaves

Otro jugador de la Verde, Osvaldo Salinas, se refirió al tema de las amenazas recibidas de parte de la dirigencia contando un suceso acontecido la primera vez que el equipo se concentró para preparar el partido contra Ecuador: «En el primer microciclo, cuando fue acá (Tarija), lastimosamente se dañó un grifo y recibimos una amenaza del presidente o su asistente, Valeria, de que nos iban a castigar dos años (sin jugar) por un grifo. Nosotros vivimos de esto y que nos castiguen dos años es un perjuicio», añadió Salinas.

Liset Bravo, madre de Joshua Reaves, también aprovechó la conferencia de prensa para hablar de lo vivido en Tarija y La Paz después de que su hijo decidiera no jugar el partido de vuelta en Guayaquil. También expresó su molestia por la desatención de los dirigentes con los jugadores de la selección.

«Ayer teníamos que salir de Tarija para llegar a La Paz. Nadie fue con nosotros al aeropuerto. Nosotros tuvimos que llamar dos taxis para que nos lleven ahí. Llegamos a La Paz. No nos recibió nadie. Esas pequeñas cosas, la atención, los jugadores necesitan recibir. Esas cosas me molestan a mí, especialmente para una selección. Estos jóvenes trabajan fuerte, entonces, se les debe dar esas pequeñas cosas», manifestó Bravo.

Liset Bravo junto a Joshua (izquierda) y Michael (derecha) Reaves.

La charla con el presidente de la FBB y el viaje a Ecuador

Si bien algunos jugadores arremetieron con sus declaraciones en contra de la dirigencia de la FBB, Cristhian Camargo, uno de los referentes de la Verde, aclaró que conversaron con el presidente de la federación y llegaron a un acuerdo que incluye la devolución de todo el dinero gastado por los integrantes del equipo desde el inicio del primer microciclo. Además, destacó que desde que el equipo está en el hotel La Vendimia de Tarija están mucho mejor que antes y que ya cuentan con  «calefacción, buenas camas y buena alimentación».

Una habitación del hotel La Vendimia de Tarija, donde la selección concentrará hasta mañana antes de su viaje a Ecuador.

Sobre la logística para el partido de vuelta, el técnico de la Verde, Giovanni Vargas, adelantó que este martes viajarán a las 04:00 para llegar a las 10:00 a Guayaquil, Ecuador. Luego, tendrán un entrenamiento a las 17:00. En la jornada siguiente, que es el día del partido, harán una última práctica para luego disputar el juego de vuelta frente al conjunto ecuatoriano de John Escalante.

Además de Joshua Reaves, la selección boliviana enfrentará a su par de Ecuador con la baja de Axel Veizaga que dio positivo por covid-19. La delegación viajará solamente con 11 jugadores.

El ganador de la llave entre Ecuador y Bolivia se clasificará a un cuadrangular final conformado por Chile, Paraguay y Nicaragua. Esta es la penúltima fase de las eliminatorias para el mundial de básquet de 2023 que se jugará en Japón, Indonesia y Filipinas.