La Superliga europea contó con el apoyo secreto de la FIFA, según New York Times
La entidad mantuvo conversaciones durante meses con los fundadores, a pesar de criticar públicamente el torneo

La Superliga europea contó con el apoyo secreto de la FIFA, según New York Times

Internacional

El proyecto fallido que el mes pasado amenazó las estructuras centenarias del fútbol europeo, la Superliga tenía un socio secreto. Según el New York Times, la Fifa apoyó y mantuvo conversaciones durante meses con los fundadores de la competencia.

Según la publicación, el acuerdo era tan secreto que recibió un nombre en clave incluso en contratos compartidos entre los fundadores. El periódico tuvo acceso a una copia de estos documentos, que identificaba a la FIFA como «W01» y afirma que la asociación era «una condición esencial para la implementación del proyecto SL».

Públicamente, la FIFA y su presidente, Gianni Infantino, se reunieron con otros líderes del fútbol, aficionados y políticos para anular el proyecto, creado por 12 grandes equipos europeos. Pero internamente, la entidad estaba al tanto de los planes de la Superliga.

Por lo menos en una de las reuniones, según el grupo separatista, se hizo una propuesta a cambio de la aprobación de su proyecto por parte de la FIFA. Los clubes de la Superliga aceptarían participar de una Copa Mundial anual patrocinado por la organización, incluso renunciando a los pagos por la participación, lo que representaría ingresos de hasta 1.000 millones de dólares al año para el organismo rector del fútbol mundial.

«Obtener el apoyo de la FIFA no era sólo una protección; el consentimiento de la organización era necesario para evitar que el proyecto pasara por un litigio demorado y que consumiera mucho tiempo y evitara cualquier castigo para los jugadores participantes», dice el informe.

Anunciado la noche de un domingo de abril, el proyecto fue abandonado en menos de 48 horas después, en medio de una tormenta de protestas. Desde entonces, los equipos fundadores se han disculpado por participar, y algunos clubes todavía pueden enfrentar consecuencias financieras y deportivas significativas.