Las ‘patadas’ de los alemanes y el «asalto» de Brizio Carter
En el debut de Estados Unidos 1994, la Verde sufrió sin contemplaciones el juego brusco de los germanos

Las ‘patadas’ de los alemanes y el «asalto» de Brizio Carter

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Abraham Afcha I Twitter: @abrahamafchadomingo, 29 de marzo de 2020

El 17 de junio de 1994, el estadio Soldier Field de Chicago vivió una fiesta con la inauguración del Mundial de Estados Unidos 1994, la cual presenciaron más de 60 mil personas en directo.

Bolivia se medía a Alemania en el primer partido de la Copa, en lo que fue un compromiso parejo y equilibrado durante los 90 minutos de juego, en donde La Verde se midió ‘de tu a tu‘ ante los entonces campeones del mundo.

En la previa, los germanos eran favoritos para llevarse el partido, pero los dirigidos por Azkargorta fueron un hueso duro de roer en todo momento, sacando de las casillas en más de una ocasión a un equipo que apeló a la pierna fuerte a lo largo de todo el partido, para frenar el desparpajo y descaro futbolístico de nombres como Julio César Baldivieso, Erwin Sánchez o Milton Melgar.

Licencia libre para pegar

Desconcertados por la personalidad futbolística de Bolivia, las patadas empezaron a ser mas frecuentes por parte de los teutones, quienes bajo la condescendiente mirada del mexicano Arturo Brizio Carter, consiguieron licencia para frenar al fútbol boliviano con mucho juego brusco y sin mayores castigos.

Steffan Effenberg, Thomas Hasler, Lothar Matthaus o Matthias Sammer. Puede escoger el nombre que quiera y todos tendrán un denominador común: vía libre para pegar como si se tratara de un partido de Rugby y no de fútbol.

Lo más increíble de todo es que en el balance general, los alemanes solo recibieron dos amonestaciones, a través de Jurgen Kohler y Andreas Moller. Mientras tanto, la selección boliviana (que pegó muchísimo menos) sufrió las cartulinas amarillas de Carlos Borja, Gustavo Quinteros y Julio César Baldivieso.

El nefasto arbitraje del mexicano Brizio se coronó al minuto 82 del partido, cuando decidió expulsar a Marco Antonio Etcheverry en una acción más que cuestionable, protagonizada por el ‘Diablo’ y el capitán rival, Lotthar Mattheus. «No fue una jugada violenta. Ni siquiera era para amarilla», recordó el volante creativo recientemente en una entrevista.

Al final, los dirigidos por Bertie Vogts se impusieron con gol de Klinsmann al minuto 61 del partido, pero si el Brizio Carter hubiese medido con la misma vara, quien sabe y hoy no estaríamos recordandolo de esta forma.

Mira las ‘pataditas’ que metieron ese día los alemanes. Y cuando las vuelvas a ver, recuerda que solo le sacaron amarilla a dos de ellos y al que expulsaron al final fue el que vestía de verde.