El Diez en el Mundial de 1994.
En el año 1994, Diego estuvo a un paso de jugar con la 'Academia'

Maradona, el sueño de Mario Mercado y Bolívar que estuvo a punto de concretarse

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Abraham Afcha I Twitter: @abrahamafcha
Abraham Afcha I Twitter: @abrahamafchamiércoles, 25 de noviembre de 2020

La muerte de Diego Armando Maradona sacudió al mundo y desde este miércoles el mundo del fútbol no es igual a lo que conocíamos. Con la muerte del 10 se fue uno de los hijos pródigos del fútbol, un personaje como ningún otro en la cancha y fuera de ella.

La muerte del ‘Diego de la Gente’ trae consigo un sinfín de historias, anécdotas y curiosidades que regaló el argentino en su etapa como jugador. Una de ellas, nos traslada al año 1994 y tiene al Bolívar de Mario Mercado como gran protagonista.

Corría el mes de abril en un año que tenía, dos meses después, la realización del Mundial de Estados Unidos 1994, cita a la que asistiría la selección nacional que vivía una época dorada.

Bolívar, dirigido por José Omar ‘Pato’ Pastoriza, había firmado una gran Copa Libertadores y en Octavos de Final dejaba en el camino a The Strongest, al que venció en los dos partidos del cruce, 2 a 1 en la ida y 4 a 0 en la vuelta.

«Tráete a un jugadorazo»

En el horizonte copero se asomaba Olimpia, en una eliminatoria de Cuartos de Final que se jugaría después del Mundial de Estados Unidos 1994. Ilusionado y esperanzado con ser protagonista, Mario Mercado empezó a planificar esa serie y fue cuando levantó el teléfono para llamar a Pastoriza, técnico celeste.

La intención detrás de esa llamada tenía un solo objetivo, hacer que el ‘Pato’ buscara a un jugador distinto, de calidad, único y que pudiera sacarle provecho. «Trate a un jugadorazo», le dijo el presidente ‘académico’ a su entrenador. El argentino escuchó el mensaje y de inmediato pensó en un nombre: Diego Armando Maradona.

El ‘Pato’ tenía buena relación con el ‘Pelusa’, quien por esos tiempos vivía tiempos convulsos y llenos de polémica. Previo a la Copa del Mundo, Diego tuvo una experiencia fallida con Newell’s Old Boys, donde jugó solo cinco partidos, obligándolo a enfocarse en la competencia que se jugaría en junio en suelo norteamericano.

Maradona, que por ese entonces tenía 34 años, escucho la propuesta de Bolívar a través del estratega argentino. La analizó y dio la respuesta: ACEPTO. En pleno mundial se desató la locura con la posibilidad de que Bolívar se hiciera con los servicios de un Maradona que se mostró fresco, dinámico y atrevido en los dos primeros partidos de la Copa.

No era mentira. Diego tenía todo arreglado para arribar a La Paz después del mundial, para así reforzar a la Academia en el certamen internacional. «Ni Maradona, ni Bolívar han ganado la Copa Libertadores», indicó Mercado a medios chilenos, apostando a que fuera la Copa la que uniera los dos destinos.

En el calor del verano estadounidense, Marcos Franchi, su representante de ese entonces, confirmaba la propuesta del cuadro celeste, aunque le quitaba un poco de fuerza a algo que era cas un hecho. «Bolívar es una posibilidad, como tantas otras que tenemos», decía el empresario, pero la verdad es que el entorno de Maradona esperaba la presencia de los dirigentes celestes en Estados Unidos para definir los detalles de la operación.

El doping positivo canceló todo

Parecía que todo estaba dado para que después del Mundial, Maradona aprovechara su renacer y llegara a Bolivia para convertirse en jugador celeste e intentar ganar la Libertadores.

Las informaciones de ese entonces señalan que el Diez ganaría un millón de dólares por su pasantía en el equipo paceño, algo que Bolívar estaba seguro que iba a recuperar rápidamente, por lo que significaba contar con su presencia a nivel de marketing.

No obstante, el doping positivo por efedrina que se le detectó, truncó todo. La posterior suspensión con la que tuvo que lidiar Maradona, cortó el sueño de Mario Mercado de hacerse con los servicios del argentino, algo que estuvo cerca…muy cerca de concretarse.